Tal y como os comentábamos el resto de la jornada la pasamos en Trujillo, con una buena comida en el restaurante regentado por moteros, tanto los dueños como varios camareros y camarera, con los cuales estuvimos charlando...
Después de comer subimos al castillo a disfrutar de las vistas, mientras la famili pasaba a visitarlo...
Buena tarde aunque allí arriba el viento hacía acto de presencia , lo cual sumado a la bajada de temperaturas hacia la tarde frecquita.
Respirábamos fuerte y notando el aire penetrando en los pulmones nos hacía pensar en esa mañana pingüinera motera tan esperada...
Ya sabéis que estamos preparando los termos...
Ráfagassssssssssssssssss
No hay comentarios:
Publicar un comentario