SEGÚN INFORMA EL DIARIO BRITÁNICO ‘THE TELEGRAPH’
Valentino Rossi aparcará la moto definitivamente al final de esta temporada
Valentino Rossi saluda al público después de un choque en el circuito de Cheste (Reuters)
‘Il Dottore’ dice adiós. Nueve títulos (siete en MotoGP) y 105 victorias después, el considerado por muchos el mejor piloto de la historia ha decidido aparcar la moto,
según informa el diario británico ‘The Telegraph’ citando fuentes muy
cercanas al italiano. A pesar de que hace cinco meses manifestó su
intención de prorrogar su contrato durante dos años más, lo cierto es
que no se ha producido ningún avance en ese sentido y su compromiso con
Ducati expira a finales de 2012.
Atrás queda ya el incontestable reinado ejercido por Rossi durante la primera década del siglo: desde que firmó por Ducati en el verano de 2010, los resultados obtenidos no han estado a la altura de las prometedoras expectativas que parecían derivarse de la unión entre el gran campeón y la emblemática marca italiana. El año pasado no consiguió ninguna victoria y esta temporada ocupa la novena posición en la clasificación de pilotos sin que haya llegado a sentirse cómodo con el equipo en ningún momento.
Las evidencias señalan que el piloto italiano no tiene fácil encontrar razones para seguir compitiendo al máximo nivel más allá de su orgullo. La situación económica de Ducati (recientemente adquirida por Audi) no sitúa a la escudería en condiciones de proporcionar a Rossi una moto a la altura de los más fuertes del circuito, mientras que nadie parece esperar grandes exhibiciones del antaño inalcanzable campeón: su actuación en el Gran Premio de Estoril celebrado el pasado domingo fue considerada buena al acabar séptimo tras partir desde la novena plaza.
A sus 33 años, tampoco Rossi puede exprimirse en la pista para recuperar la forma de sus mejores días, especialmente por culpa de las secuelas dejadas por algunas lesiones de largo recorrido. Así las cosas, el círculo más íntimo del piloto italiano parece haberle convencido de que es el momento de retirarse dignamente en lugar de arrastrarse en una espiral descendente que empañe su brillante trayectoria. En los últimos tiempos, el piloto también se ha visto afectado por la marcha este invierno de su mentor e ingeniero de toda la vida, Jerry Burgess, por razones personales. Tampoco se pueden menospreciar las consecuencias emocionales del accidente que acabó con la vida de Marco Simoncelli el pasado mes de octubre. Rossi, que consideraba al piloto fallecido como “un hermano pequeño” tuvo la desgracia de arrollarle cuando estaba tendido en la pista.
Quizá por la suma de todos estos factores, Valentino Rossi ha comunicado a su padre, el expiloto Graziano Rossi, y a su manager Davide Brivio que no continuará compitiendo después de esta temporada. Nada se sabe con certeza sobre sus intenciones futuras, pero su declarada pasión por los ‘rallies’ apunta a que el emblemático piloto probaría suerte en el mundo del automovilismo. Está por ver si será capaz de proporcionar tras el volante el mismo espectáculo que ha desplegado sobre dos ruedas pero, conociendo su tenacidad y su carácter competitivo, los aficionados al motor confían en seguir disfrutando de su talento.
Atrás queda ya el incontestable reinado ejercido por Rossi durante la primera década del siglo: desde que firmó por Ducati en el verano de 2010, los resultados obtenidos no han estado a la altura de las prometedoras expectativas que parecían derivarse de la unión entre el gran campeón y la emblemática marca italiana. El año pasado no consiguió ninguna victoria y esta temporada ocupa la novena posición en la clasificación de pilotos sin que haya llegado a sentirse cómodo con el equipo en ningún momento.
Las evidencias señalan que el piloto italiano no tiene fácil encontrar razones para seguir compitiendo al máximo nivel más allá de su orgullo. La situación económica de Ducati (recientemente adquirida por Audi) no sitúa a la escudería en condiciones de proporcionar a Rossi una moto a la altura de los más fuertes del circuito, mientras que nadie parece esperar grandes exhibiciones del antaño inalcanzable campeón: su actuación en el Gran Premio de Estoril celebrado el pasado domingo fue considerada buena al acabar séptimo tras partir desde la novena plaza.
A sus 33 años, tampoco Rossi puede exprimirse en la pista para recuperar la forma de sus mejores días, especialmente por culpa de las secuelas dejadas por algunas lesiones de largo recorrido. Así las cosas, el círculo más íntimo del piloto italiano parece haberle convencido de que es el momento de retirarse dignamente en lugar de arrastrarse en una espiral descendente que empañe su brillante trayectoria. En los últimos tiempos, el piloto también se ha visto afectado por la marcha este invierno de su mentor e ingeniero de toda la vida, Jerry Burgess, por razones personales. Tampoco se pueden menospreciar las consecuencias emocionales del accidente que acabó con la vida de Marco Simoncelli el pasado mes de octubre. Rossi, que consideraba al piloto fallecido como “un hermano pequeño” tuvo la desgracia de arrollarle cuando estaba tendido en la pista.
Quizá por la suma de todos estos factores, Valentino Rossi ha comunicado a su padre, el expiloto Graziano Rossi, y a su manager Davide Brivio que no continuará compitiendo después de esta temporada. Nada se sabe con certeza sobre sus intenciones futuras, pero su declarada pasión por los ‘rallies’ apunta a que el emblemático piloto probaría suerte en el mundo del automovilismo. Está por ver si será capaz de proporcionar tras el volante el mismo espectáculo que ha desplegado sobre dos ruedas pero, conociendo su tenacidad y su carácter competitivo, los aficionados al motor confían en seguir disfrutando de su talento.
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